ANÉCDOTAS SIN COLORES
Por: J.M.Gómez (05/abr/2018)
Les voy a platicar una anécdota que solía contar mi maestro de la asignatura de Historia de México (cuando sistema educativo era más certero), un señor de edad avanzada cuyo sentido de moda era ciertamente arcaico pero su imagen como docente era muy respetable ante toda la comunidad educativa y que hoy me hace compararlo con un mago sabio y poderoso de las películas de fantasía. Él solía contarnos la vida de la maestra Adela…
Adela era una maestra de tercero de primaria en la única escuela de Colorado, el pueblo donde nació mi maestro de Historia. Adela fue una de las mejores maestras, con un sueldo básico para vivir, pero querida y reconocida en la localidad debido a su disposición al servicio de su gente. Un día, cercano el tiempo de campaña la invitan a participar como candidata a regidora, y al ganar, la maestra Adela ocupa el cargo.
Adela como funcionaria pública se hace de un número considerable de allegados por sus apoyos a la gente y al finalizar los 3 años del alcalde en turno la proponen como candidata para la presidencia municipal, teniendo éxito con el apoyo de sus allegados, simpatizantes y militantes del partido.
La alcaldesa Adela se hace de más partidarios, pero conforme va pasando los días en su administración se va haciendo cada vez más insensible hacia las necesidades de la gente. Por otro lado, lo que en su momento fue su sueldo de maestra, ahora se ha quintuplicado, así, la maestra Adela va ganando poder económico y político, pero pierde afinidad social.
Llegan los meses previos para que la maestra Adela deje su cargo, sin embargo, ya ha preparado un allegado de su línea para apoyarlo en campaña con sus influencias y recursos a cambio de que ella quede como diputada local. ¡Ganan nuevamente!
Después de varias administraciones, la maestra Adela quien fuera exalcaldesa, exdiputada local, exdiputada federal, exsenadora, actual secretaria de gobierno del Estado, es reconocida en todo Colorado, por sus propiedades extravagantes en los puntos más cotizados del territorio nacional y el extranjero, cuentas millonarias en distintos bancos, miles de allegados fieles a quienes coloca cada administración mediante el tráfico de influencias a cambio de un beneficio.
En cuánto al pueblo de Colorado, está en decadencia social, el monopolio político creado por la maestra Adela y su partido han propiciado pobreza, escasez de recursos públicos, inseguridad, y sobre todo una costumbre popular irracional de resistirse a un cambio, en donde la gente sigue favoreciendo la línea de la maestra Adela y su partido otorgándole poder, sin importar asesinar el futuro de la sociedad.
Recuerdo que mi maestro terminaba la historia lagrimando, con cara marcada por nostalgia y frustración, y antes de cerrar la sesión y salir del aula concluye con una frase de Maquiavelo que dice “El que ayuda a otro a alcanzar el poder absoluto, causa su propia ruina”.
Por mi parte, aquí estoy, frente al sepulcro de mi maestro de Historia de México, recordando está anécdota fugaz; y como candidato a la alcaldía de Colorado por el partido opositor a la línea maestra Adela; le hago una promesa a mi querido profesor. La localidad de Colorado merece más que la línea de la maestra Adela, merece más que darle poder al poderoso y miseria al necesitado, merece más que mentiras, merece más que lo mismo de siempre, merece alternancia y cambio, hoy Colorado merece mucho más, y solo el pueblo con su derecho a elegir podemos dárselo.



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