ALEGORÍA DE LOS TRES AMIGOS
Por J.M. Gómez En un pueblito perdido entre las montañas de la sierra mexicana vivían tres camaradas de toda la vida: Tomás, Genaro y Pedro. De chamacos eran inseparables, pero con el tiempo cada quien agarró su rumbo. Tomás se quedó trabajando la tierra como campesino, Genaro puso una tiendita, y Pedro, con mañas y conexiones, llegó a ser el alcalde. Una ocasión, la cosa se puso fea. Una sequía tremenda dejó a Tomás sin cosechas. Desesperado, fue con su amigo Genaro a pedir ayuda. —Oye, Genaro, préstame tantito para comprar semillas. Te lo pago en cuanto salga de esta. Pero Genaro, aunque tenía la caja fuerte llena, se hizo el sordo. —No, compadre, no puedo. Los negocios andan flojos. Mejor búscale por otro lado. Sin otra opción, Tomás fue con su amigo el alcalde al ayuntamiento. —Pedro, viejo, échame la mano. Si no me ayudas, pierdo mi terreno. Pedro, mientras firmaba papeles y sin voltearlo a ver le respondió: —No puedo, Tomás. Si te ayudo a ti, luego todos van a querer. Aguánt...







