BIENVENIDO A "LA HERIDA DE GALOIS"

Un blog de opinión en distintos temas de sociales, cultura contemporánea, popular, verso y narrativa en general. Debo aclarar que con cada extracto literario de a continuación, no se pretende afectar los sentimientos de terceras personas sino promover la libertad de expresión de ideas y la apertura al debate.

Esperando que sea de su agrado, le ofrezco una cortesana bienvenida a mi mente.

J.M. Gómez.


DECISIONES

Por: J.M. Gómez


Su nombre es Noe, pero lo conocen como “el Chueco” en todo puerto Progreso por su manera cojeante al andar, esto debido a la pérdida del metatarso en un accidente de trabajo hace ya cinco décadas, cuando de joven embarcado le cae un mástil en el pie izquierdo.

Más alto que el promedio de la localidad, esquelético, barbas blancas por el tiempo, con piel morena y ojo claro, se pasea “el Chueco” por el nuevo malecón internacional vistiendo ropas harapientas, una gorra vieja de los Cardenales de San Luis, unos tenis Nike bastante deteriorados y un litro de licor de caña en la mano.

Ahí, se encuentra Noe “el Chueco”, frente al carrusel del malecón, las luces itinerantes que irradia el rotante y los tragos de aguardiente, se convierten de pronto en una máquina del tiempo en su mente que lo transportan a los tiempos de Don Noe.

Don Noe, trabajando una pequeña pensión que le otorgó el gobierno debido a su accidente, logró ser un reconocido empresario pesquero, dueño de casas de juego y cantinas de la ciudad, con familia distinguida de esposa y dos hijos, participó en la política y llegó a ser regidor. Gran parte de la población lo respetaba ya que su perfil altruista era su carta de presentación.

Todo era éxito para Don Noe en el puerto, hasta que un día se presentó ante él “el Gringo” y le propuso hacer el negocio de su vida, cuadriplicaría su fortuna y dejaría un legado por 10 generaciones. Ante un oferta tan ambiciosa, aceptó sin pensarlo dos veces y aunque ciertamente su riqueza dió un aumento considerable, comenzó a perder el control de su mundo.

Pasaron diez años de hacer negocios con “el Gringo”,  la vida de Don Noe se había cubierto por el manto de la tragedia. Su hijo mayor murió de una sobredosis de cocaína, su esposa se fue sin avisar a otro Estado, su hija se suicidó colgándose del ventilador, y él, nunca estaba sobrio para supervisar sus negocios. Así en un par de años más, “el Gringo” y sus administradores a quienes les había dado plena confianza en sus negocios, se habían repartido su fortuna dejándolo en la calle y en la soledad.

Con el paso de los años, la gente fue olvidando su nombre, Don Noe ahora era tan solo “el Chueco”; incluso la gente que había ayudado desinteresadamente ya no reconocían su cara, solo lo veían como un vagabundo que habitaba bajo el muelle, un desagregado que pedía limosna o limpiaba cristales de los autos para ganar unas monedas para su sopa instantánea y su litro de aguardiente. Cayó en cuenta que después de ayudar a tantas personas, ahora cuando él necesitaba a alguien, el único que levantó la mano fue el olvido.

Y ahí, frente carrusel, mientras “el Chueco” iba regresando de su retrospectiva con los ojos encharcados de lágrimas, de pronto un jalón de sus ropas con extrema fuerza hace que se desparrame el licor encima, la gorra de los Cardenales de San Luis sale disparada hacia un arbusto de uva mientras los huesos de la rodilla coja de Noe crujen con tormento. Eran agentes de la policía municipal que lo habían catalogado como una amenaza estrellándolo de frente contra la barda del malecón mientras esposan sus manos por la espalda mencionándole que la zona es familiar y que él esta fuera de lugar.

Hoy “el Chueco” duerme en los separos, un mal golpe durante “la calentadita” en el traslado ocasionan que este sea su último sueño.

 Al cerrar sus ojos Don Noe se reúne con su familia a la orilla de la playa de Progreso, bajo un atardecer color escarlata promete nunca volver a dejar que la noche llegue.   


"A toda acción corresponde una reacción de la misma fuerza y en sentido opuesto".  Isaac Newton.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares